Asalto al Capitolio, fachatasunos y el coronavirus desatado
Lo del asalto al Capitolio yanqui por un grupo de golpistas perturbados niños de papá ya nos indicó por donde van a ir los tiros (nunca mejor dicho) en EE.UU. y por ende en el resto del Mundo. Despedir a Trump es maravilla pura. No todo lo que ha traído el coronavirus iba a ser malo, gracias al covid tenemos Biden/Kamala para cuatros añitos mínimo y es que si no hubiese sido por la pandemia los yanquis hubiesen elegido a Trump otra vez, están así de desquiciados. Empezamos bien, vuelta al Acuerdo de París, freno a las políticas racistas anti inmigración, vuelta a las políticas LGTBI+ friendly, lucha contra la pandemia, entre otras cosas son los primeros pasos que ya ha dado Biden en una semana que lleva en el cargo de ser POTUS.
En Mallorca hemos visto nacer un movimiento populista de ultraderecha llamados “La Resistencia” (son súper originales ¿vale?) que con la excusa de representar a la patronal de la restauración y hostelería acogen a lo peorcito de cada casa. Son chungos chunguísimos. Llevan toda la vida quejándose de las paguitas y las subvenciones y ahora la que están liando para que se la den a ellos es tremenda. Lo cierto es que lo de las paguitas les da un poco igual. Lo que realmente buscan es derrocar en las calles al Govern escogido democráticamente en las urnas. Tienen a VOX y al PP detrás calentandoles para que les hagan el trabajo sucio de cara a las elecciones de 2023. No saben ni ponerse una put4 mascarilla como para pensar racionalmente sin cagarse encima. Amenazan con seguir liándola. Se saltan la ley, amenazan a la prensa, van de matones y son lo peor. Son como los Proud Boys de Trump pero a lo cutre cutrísimo.
El virus anda más desatado que nunca. A Illa lo han enviado a Catalunya como candidato del PSC para las elecciones catalanas. Los muertos cada día que pasan crecen sin parar y el problema es que ya nada nos impresiona. Decían que de esta pandemia íbamos a salir mejor pero hasta ahora lo único cierto es que vamos a salir bastante más tocados y peores personas que antes. Pensamos que la responsabilidad individual nos iba a salvar pero ni con todas las restricciones del mundo mundial somos capaces de comportarnos y de intentar cortar la cadena de contagio. Pasamos de los aplausos a las caceroladas de los pijos y ahora esos pijos son los que llenan las discotecas en Madrid y las pistas de esquí en Sierra Nevada porque creen estar por encima de la ley...y por lo visto lo están. Los sanitarios están agotados, las UCI´s a reventar, los cementerios que no dan abasto pero hemos pasado de querer salvar el verano a la Navidad y ahora la Semana Santa sin pensar que para salvar algo primero nos tenemos que salvar a nosotros,

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