La cuesta de enero se pone cuesta arriba
...hasta que ya no ha quedado más remedio. Al final no hemos salvado ni de lejos la Navidad y por si fuera poco hemos alargado la agonía y el número de contagiados y fallecidos ha crecido sin parar. Como el Gobierno no nos permite confinar a la gente en sus casas lo que ha hecho (inteligentemente) el Govern es prohibir quedar con nadie que con el que no convivamos, cerrar bares y restaurantes, chapar centros comerciales y hacer que el simple hecho de salir a la calle nos provoque ganas de volver y estar en nuestras casas sin salir durante una temporada.
La verdad es que la gestión del Govern no aprueba ni de coña pero no por ser muy restrictiva si no por todo lo contrario. Van dando palos de ciego intentando no enfadar demasiado a los empresarios y al final no contentan a nadie. De hecho la derecha está aprovechando como buitres que son para echar más gasolina al fuego y buscar que la mecha prenda sin ser conscientes de que el fuego les puede acabar abrasando también a ellos. Creen que a falta de dos años y medio para las elecciones de 2023 ellos ya pueden hacer pre campaña. Lo único cierto es que les cuesta agitar las banderitas sin cagarse a la vez.
De los tolais que en mayo tocaban las cacerolas con el brazo en alto y que estas fiestas han abarrotado las terrazas de bares y restaurantes ya si eso hablamos otro día. Lo de la responsabilidad individual y lo de saber gestionar su libertad los fachitas lo llevan francamente mal. A ellos sólo les funciona el “mando y ordeno”.
Vienen semanas duras. No va a ser fácil y seguramente caerán negocios y vidas humanas por el camino. Ya con la vacuna en marcha toca apretar y hacer un último esfuerzo para intentar salir de todo esto y que no sólo se salve la temporada 2021 si no que nos salvemos también a nosotros mismos.

Comentarios
Publicar un comentario